Para quién trabajamos en Imbeflow

Cada semana llegan a Paseo del Carmen 113 encargos que se parecen poco entre sí. Unos vienen de una clínica del Zaidín y otros de una tienda de la calle Elvira.

Un dentista del Zaidín que necesitaba rótulo y placa

La consulta de Rafael Osuna lleva desde 2011 en la avenida de Dílar, frente al Parque de las Ciencias. Hasta marzo de 2024 no se decidió a cambiar la imagen exterior. Traía un presupuesto de una empresa de Málaga que le cobraba el desplazamiento y tres visitas técnicas, además de un plano de instalación eléctrica que nosotros no íbamos a ejecutar porque no hacemos cuadros de luz ni acometidas ni nada que cuelgue, en sentido estricto, de la instalación del local.

Lo suyo era vinilo de corte.

El rótulo exterior se resolvió con vinilo aplicado sobre el frente, sin obra ni andamio: dos horas de trabajo, una mañana de miércoles. La placa de la puerta, en metacrilato de 3 mm con texto grabado a láser, la midió Carlos García el mismo día y se colocó el viernes por la tarde. Las indicaciones del recibidor se imprimieron aparte, porque Rafael quería que cada sala tuviera su nombre y su flecha.

Ese encargo se cerró en 780 euros, con IVA aparte.

No hemos vuelto a la avenida de Dílar desde entonces. De aquel trabajo quedó una cosa clara: los sanitarios vienen mucho por aquí y casi siempre piden lo mismo, placa y vinilo. Casi nunca traen claro qué parte del rótulo necesita corriente y qué parte no, así que la primera conversación suele ser esa.

Un dentista del Zaidín que necesitaba rótulo y placa

La panadería de la calle Elvira y sus escaparates

Fátima Ríos regenta una panadería en la calle Elvira, casi esquina con Jardines. En septiembre de 2025 necesitaba vinilar los tres escaparates antes de la temporada de turistas. Quería escenas de pan y una franja con horarios.

Medimos los tres huecos, 2,10 metros el central y 1,45 los laterales.

Carmen Martínez le preparó la propuesta en dos días y el vinilo se cortó e instaló en horario de tarde, cuando la tienda cerraba a las 14:30, aprovechando que el sol ya no daba de lleno en el cristal y que el adhesivo trabaja mejor con la superficie templada y sin corrientes de aire.

Nada de esto incluía rotulación luminosa ni toldos. Tampoco tocamos la instalación eléctrica ni la estructura del escaparate. El resultado fueron 340 euros por los tres paños, más 60 de la franja de horarios.

Fátima pidió después un vinilo para el interior. Ahí sí hubo una complicación: el cristal interior tiene una lámina de seguridad antigua y no admite cualquier adhesivo. Se limpió, se probó un trozo pequeño en una esquina poco visible y se decidió no forzar el resto.

Quién no debería llamarnos

Cada mes entra alguna consulta que no nos corresponde. Conviene decirlo sin rodeos. No hacemos instalaciones eléctricas ni tocamos la instalación de un local, aunque el trabajo sea pequeño y esté a un metro del rótulo que sí vamos a poner.

No trabajamos sobre vehículos de ningún tipo: ni furgonetas de reparto, ni coches, ni motos, ni remolques. No hacemos rotulación de flotas ni vinilos para carrocerías, ni siquiera cuando el encargo llega junto a una placa de nave que sí aceptaríamos por separado.

Tampoco intervenimos en la fábrica del edificio. Eso incluye fachadas, muros, cubiertas, revocos y cualquier elemento estructural.

No aplicamos pesticidas ni biocidas.

No somos un servicio médico, ni financiero, ni jurídico, ni educativo. Nadie debería llamarnos esperando asesoramiento sobre una subvención, un contrato de alquiler o un tratamiento, porque la respuesta va a ser la misma en los tres casos. Tampoco tramitamos licencias de apertura ni altas de actividad: el operador es Imbeflow S.C. y no figura inscrito en ningún colegio profesional ni dispone de número de registro mercantil que podamos facilitar. Tampoco trabajamos con circuitos de refrigeración, cámaras frigoríficas ni climatización, y si un encargo incluye ese capítulo se rechaza desde el primer correo.

José Moreno lleva Administración desde 1996 y lo resume así: la mitad de los encargos que se caen no se caen por precio, sino porque el cliente no había leído qué hacemos. Sirve un ejemplo. En enero de 2025 llamó una empresa de reparto del Polígono Juncaril pidiendo vinilos para doce furgonetas y una placa para la nave. Se le dijo que las furgonetas no, y la placa de la nave se hizo.

Hay otra línea que conviene saber. No damos garantías de dos años sobre servicios: eso es para bienes, y aquí se entrega un trabajo, no un producto. Si algo se despega por mala preparación del soporte, se revisa y se corrige, pero no se firma una garantía de dos años.

Encargos que sí encajan

Un despacho de la calle Recogidas pidió 18 placas grabadas para las puertas de sus oficinas, con los nombres de los socios y las dos salas de reuniones. Se entregaron en cuatro días laborables y se instalaron un sábado por la mañana, en la franja de 10:00 a 14:00, sin que nadie del despacho tuviera que quedarse a abrir.

Un gimnasio cerca de la estación de autobuses quería vinilos de suelo para señalizar zonas. Se hizo, y se advirtió por escrito que el vinilo de suelo no aguanta igual que el de pared.

Estos encargos comparten una cosa: son de rotulación, grabado, vinilo o impresión.

No requieren tocar instalaciones, ni vehículos, ni estructuras, y se pueden medir, cortar, grabar y colocar sin subcontratar a nadie de fuera. Si el encargo entra en ese terreno, la respuesta suele ser rápida. Si no, también.

  1. Un dentista del Zaidín que necesitaba rótulo y placa La consulta de Rafael Osuna lleva desde 2011 en la avenida de Dílar, frente al Parque de las Ciencias. Hasta marzo de 2024 no se decidió a cambiar la imagen exterior. Traía un presupuesto de una empresa de Málaga que le cobraba el desplazamiento y tres visitas técnicas, además de un plano de instalación eléctrica que nosotros no íbamos a ejecutar porque no hacemos cuadros de luz ni acometidas ni nada que cuelgue, en sentido estricto, de la instalación del local.
  2. La panadería de la calle Elvira y sus escaparates Fátima Ríos regenta una panadería en la calle Elvira, casi esquina con Jardines. En septiembre de 2025 necesitaba vinilar los tres escaparates antes de la temporada de turistas. Quería escenas de pan y una franja con horarios.
  3. Quién no debería llamarnos Cada mes entra alguna consulta que no nos corresponde. Conviene decirlo sin rodeos. No hacemos instalaciones eléctricas ni tocamos la instalación de un local, aunque el trabajo sea pequeño y esté a un metro del rótulo que sí vamos a poner.
  4. Encargos que sí encajan Un despacho de la calle Recogidas pidió 18 placas grabadas para las puertas de sus oficinas, con los nombres de los socios y las dos salas de reuniones. Se entregaron en cuatro días laborables y se instalaron un sábado por la mañana, en la franja de 10:00 a 14:00, sin que nadie del despacho tuviera que quedarse a abrir.